SIRIA: renacer de las cenizas
La catedral maronita de St. Elijah será consagrada después de la destrucción de la guerra

Después de difíciles trabajos de reconstrucción, la catedral maronita de St. Elijah en la ciudad siria de Alepo, destruida severamente durante la guerra por varios morteros, se consagrará oficialmente el próximo lunes, 20 de julio.

Entre 2012 y 2016, la catedral sufrió al menos tres fuertes ataques de misiles y numerosos incidentes menores. Los daños más graves ocurrieron en 2013 cuando los yihadistas irrumpieron en esa parte de la ciudad, tratando de destruir toda señal cristiana. Después de quedar en ruinas durante cuatro años, la catedral pudo abrir de nuevo sus puertas para  Navidad, después de que esa parte de la ciudad quedara liberada de los rebeldes en 2016.  La Fundación ACN, uno de los mayores contribuyentes de fondos para la reparación de la catedral, habla con monseñor Joseph Tobji, arzobispo maronita de Alepo, sobre el profundo significado de la reapertura de la catedral.

La entrevista fue realizada por Maria Lozano.

ACN: Durante la guerra siria, la catedral sufrió ataques masivos. ¿Qué sintió usted cuando visitó la catedral por primera vez después de su destrucción?

En 2012 y 2013 cayeron algunos proyectiles sobre la iglesia. Yo solía ir a ver los efectos de cada impacto con tristeza y dolor, para luego regresar y contarles a los sacerdotes lo que había ocurrido. Más tarde, los ataques se intensificaron y no pude llegar hasta la iglesia. Cuando Alepo fue liberada, acudí a inspeccionar la iglesia, y cuando vi los graves daños en el techo, la cúpula y los muros, me dije a mí mismo: “Así como todos sufrimos como seres humanos, también lo han hecho la casa de Dios y la casa de la comunidad. Esta casa (la iglesia) ha cumplido su papel al recibir los impactos, protegiendo así a los civiles de los alrededores”. Di gracias a Dios, quien usa medios que no podemos entender para la salvación. No obstante, cuando vi el estado de la iglesia, me hice preguntas que llevaban en mi corazón desde el principio de la guerra: ¿por qué este mal, esta injusticia, esta humillación, esta ignorancia?…

Mons. Tobji: Después de permanecer abandonada durante cuatro años, la iglesia fue reabierta antes de la Navidad de 2016. ¿Cuál fue su mensaje a los cristianos en ese día?

En 2016, doce días después de la liberación de Alepo, decidimos celebrar la Navidad en la catedral pese a su mal estado. Decidimos enviar un mensaje de esperanza: el Hijo de Dios se encarnó y sigue con nosotros, acompañándonos en nuestras penas y dolores, y soportándolos con nosotros, para que se transformen en una vida de esperanza, fe, amor y, así, en una vida de santidad.

El momento en que el Niño Jesús fue colocado durante la Santa Misa en el pesebre hecho de las ruinas del techo derrumbado fue muy conmovedor, y yo, con la gente que asistía al servicio, llorábamos y reíamos al mismo tiempo, y todos aplaudían y echaban vítores con alegría.

¿Qué significa para usted la reapertura oficial de la catedral el 20 de julio?

La restauración y reapertura de la catedral tiene un significado simbólico y práctico. Por una parte da un mensaje a los feligreses y cristianos de Alepo y del mundo de que a pesar de la disminución del número de fieles seguimos en este país, y la restauración de la catedral es prueba de ello. Vamos a continuar alabando a Dios en este lugar pese a todas las dificultades. Nuestro deseo de quedarnos es una ‘misión’, y no solo porque nacimos aquí o tuviéramos que quedarnos contra nuestra voluntad. Por otra parte, en términos prácticos, los maronitas no tenemos otro lugar donde reunirnos que esta catedral, y la decisión de restaurarla era lógica, como la de una familia que quiere renovar su única casa, la casa que nos reúne.

¿Cuál fue la mayor dificultad durante la reconstrucción?

Las principales dificultades en la reconstrucción de la catedral fueron la obtención de fondos, que fue facilitada y apoyada por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), y la reconstrucción fiel al original del techo de madera de la catedral. Carecemos de experiencia en este campo, así que pedimos a arquitectos italianos que diseñaran el techo de madera, y tuvimos que traer madera especial de Italia y también al experto que instaló el techo. Durante este proceso sufrimos escasez de equipos y materiales, por lo que los ingenieros y obreros tuvieron que recurrir a métodos y mano de obra rudimentarios para llevar a cabo el proyecto.

¿Qué le gustaría decirles a los benefactores de ACN que han hecho posible la reconstrucción?

En nombre de todos los feligreses y del mío propio, damos las gracias de todo corazón a ACN y a todos los benefactores que han contribuido con fe y generosidad a este sueño. Sin la ayuda de ACN y la generosidad de los benefactores, no hubiéramos podido rezar de nuevo en la catedral ni infundir esperanza en los corazones de los fieles a través de su reconstrucción. Tengan la seguridad de que rezamos a diario por ustedes, y que rogamos a Dios que derrame bendiciones sobre ustedes y sus familias. Desearíamos que las condiciones fueran mejores para que pudieran compartir con nosotros nuestra alegría por la apertura de la iglesia, pero sentimos su acompañamiento espiritual y, ciertamente, celebraremos con ustedes otra ceremonia de gratitud cuando las circunstancias lo permitan.